El hombre justificó la agresión señalando problemas económicos y familiares previos con la víctima.
En medio de una audiencia ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Molina de Segura, en España, Felipe Hernández Jr., acusado de asesinar a su padre, relató su versión sobre los hechos que terminaron con la vida del comerciante colombiano Felipe Hernández. El crimen, que ha causado consternación entre allegados y vecinos, se produjo dentro de la tienda que la víctima administraba, y según el procesado, tuvo origen en una disputa familiar relacionada con dinero y propiedades.
La agresión quedó grabada por cámaras de seguridad
La víctima fue brutalmente golpeada en su lugar de trabajo y, pese a que logró salir a la calle para pedir ayuda, colapsó pocos minutos después. Felipe Jr. admitió haber agredido a su padre, pero aseguró que no recordaba haberlo hecho con tanta violencia.
“No recuerdo si le di dos o tres puñetazos”, dijo ante el juez. Sin embargo, las imágenes captadas por las cámaras de seguridad contradicen esta versión, mostrando una agresión mucho más prolongada.
En el lugar también estaba Rosario, hermana del agresor, quien enfrenta un proceso por omisión del deber de socorro. Hasta el momento, ella no ha entregado declaración formal.
La agresión fue provocada por una disputa por dinero
Durante su testimonio, Felipe Jr. argumentó que la difícil situación económica que atravesaban él y su madre, luego de la separación de bienes entre sus padres, alimentó el conflicto. Según su relato, su progenitor administraba propiedades y recibía los ingresos de los alquileres, mientras que ellos debían asumir gastos como propietarios.
“Vivíamos en condiciones penosas. Mi madre sufría muchísimo. Eso lo denunciamos”, afirmó, insinuando que la agresión fue producto de un arrebato.
El procesado también sostuvo que intentó dialogar con los inquilinos para que le pagaran directamente, pero no obtuvo respuesta. Aseguró que en los últimos meses la comunicación con su padre era imposible y que las discusiones terminaban en empujones o desplantes.
No obstante, el expediente judicial incluye denuncias previas del propio Felipe Hernández padre, quien en 2021 advirtió a las autoridades que sus hijos lo amenazaban de forma recurrente. En una de esas denuncias, la víctima afirmó que Felipe Jr. y Rosario llegaron a su negocio, lo insultaron, intentaron forzar la puerta y lo intimidaron con frases como: “Te vamos a reventar la cara”.
Las investigaciones continúan para esclarecer si la disputa por la herencia fue el principal detonante del crimen. Mientras tanto, la comunidad en Molina de Segura permanece conmocionada por un caso que expone, una vez más, cómo los conflictos familiares pueden escalar hasta consecuencias irreparables.