Según señaló Guillermo Herrera, presidente de Camacol, para 2024 harían falta recursos para 20.000 subsidios de vivienda.

El sector de vivienda es uno de los indicadores de la desaceleración que ha vivido la economía a lo largo de 2023. Tanto la venta, iniciación y los lanzamientos han caído, en medio de un panorama en el que los precios reales también vienen retrocediendo por 15 meses consecutivos, según las cifras del Banco de la República.

De acuerdo al más reciente informe de Camacol, con corte a septiembre, las ventas de vivienda se redujeron 43 % respecto a septiembre de 2022. En total, en el periodo de octubre de 2022 a septiembre de 2023 se han vendido 146.283 unidades, mientras que de enero a septiembre de este año solo se han vendido 99.501. Según el documento del gremio, la venta de VIS cayó 46,8 % y la No VIS, 34,3 %.

La caída en la venta ha estado acompañada de una contracción en las iniciaciones y lanzamientos. En el periodo de octubre de 2022 a septiembre de 2023, las iniciaciones se redujeron en 16,4 % y 43,1 %; respectivamente. Estos resultados, de hecho, van en línea con el balance del PIB para el segundo trimestre de este año, el cual evidenció que el sector de la construcción es uno de los que jalonó la economía a la baja, pues cayó en 0,2 puntos porcentuales.

Es decir, al verse afectada la demanda de los hogares por comprar vivienda, se está perdiendo el incentivo por el lanzamiento de nuevos proyectos. «Preocupa el comportamiento de los indicadores comerciales de la vivienda. Las caídas de enero a septiembre son del orden de 48%. Este año hemos vendido menos de 100.000 unidades. En parte esto se explica por ajustes a la política de vivienda del Gobierno. Si no vendemos vivienda, no tenemos como iniciar la construcción de unidades», dijo Guillermo Herrera, presidente de Camacol, a La FM de RCN.

Y agregó que «lo que se necesitan son políticas públicas importantes. La vivienda es un instrumento que sirve llevar recursos públicos a la construcción, generando empleos. Lo que se debe hacer es buscar un mejor camino que las políticas en realidad permitan que las personas accedan a vivienda».

Según cuentas de Camacol, en 2024 se van a acumular 70.000 hogares que ya pagaron su primera cuota y que van a requerir el subsidio. Hay recursos para 50.000, lo que quiere decir que hay un faltante en recursos para subsidios de 20.0000 hogares.

Con este panorama, vale la pena mencionar como puede cerrar el año este sector. Según un informe de Bancolombia, se estima que 2023 termine con ventas de vivienda cercanas a 125.600 unidades, con un promedio de 10.000 unidades mensuales en lo que queda del año. Con esto, las ventas, al cierre de 2023, caerían a casi la mitad (-47,3 %) de las unidades que se registraron en 2022, cuando llegaron a 238.548.

Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas de Bancolombia, señaló que los precios de vivienda y las tasas de interés reafirman la proyección bajista, por lo que 2024 sería otro año desafiante para el mercado y las ventas de vivienda llegarían a las 118.000 unidades. Esto sería un impulso para la venta de vivienda usada. “La coyuntura reciente, que ha implicado una fuerte reducción de las iniciaciones, sumado a la posible reducción de tasas de interés y precios de vivienda nueva que no ceden, llevaría a una mayor demanda de vivienda usada”, dijo Clavijo.

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