Ricardo Tamayo Márquez murió, mientras que su pareja y su hija, de 2 años y otra menor de 5, resultaron heridas.

Las autoridades tienen claro que el sicario que atacó la tarde del viernes a una familia que se movilizaba en un carro, de placa venezolana, es un experimentado con un temible prontuario, por eso están siguiéndole el rastro para capturarlo.

El asesino demostró frialdad al cometer el hecho en el que resultó muerto Ricardo Tamayo Márquez, de 40 años, y en el que también hirió a su pareja sentimental y a dos niñas de 2 y 5 años, entre estas, a una hija del hombre.

El pistolero aprovechó el momento cuando transitaban por la avenida 6 con calle 15 para accionar su arma de manera indiscriminada y con sevicia desde la ventana del conductor, logrando impactarlo en al menos seis oportunidades en la cabeza y el abdomen.

La pequeña de 2 años, al parecer, resultó lesionada por una esquirla, mientras que la pareja del conductor recibió un tiro en la mano izquierda.

El agresor huyó en la motocicleta en la que se movilizaba con rumbo desconocido, mientras que, sobre las 6:00 de la tarde, en hora pico por este lugar de la zona céntrica, todo se transformó en momentos de desesperación.

Las personas del sector auxiliaron a las víctimas y así trasladaron a la familia a una clínica cercana. Tamayo llegó al centro médico sin signos vitales. Hasta el cierre de esta edición, la menor de 5 años se debatía entre la vida y la muerte.

Los investigadores judiciales están analizando varios videos de las cámaras de seguridad instaladas alrededor del lugar del hecho para identificar plenamente al responsable. Entre las pesquisas de las autoridades ya se tiene algunos indicios sobre el pistolero.

La inspección en la escena del crimen y el levantamiento estuvo a cargo de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho). En el lugar fueron recolectadas al menos 18 vainillas.

¿Quién era?

Aunque la familia de las víctimas no entregó mayores declaraciones, solo aseguró que Ricardo Tamayo y su esposa se dedicaban a vender ropa a través de una página en internet.

De manera extraoficial se conoció que Tamayo Márquez estuvo indiciado por porte ilegal de armas en 2011, mientras que un año después estuvo involucrado en un proceso judicial por fuga de presos. Asimismo, en 2012, al parecer, también fue víctima de un atentado.

La coronel Sandra Mora, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, quien arribó al lugar del ataque, aseguró que avanzan las investigaciones y le pidió a la comunidad a que ayude a las autoridades a capturar a los responsables de los últimos hechos violentos en la ciudad.

‘No hay una estrategia de seguridad’

George Quintero, especialista en seguridad, aseguró que evidentemente en Cúcuta hace falta una estrategia real de seguridad, además del fortalecimiento de la Fuerza Pública.

Insistió en que los eslabones del narcotráfico están trascendiendo a los cascos urbanos y especialmente en Cúcuta, el microtráfico sigue siendo uno de los principales ejes de los hechos sicariales que se registran en esta zona del país.

“Debe haber un plan de cierre, de choque y de recompensas, pero cuando no hay acceso a la justicia y no hay una respuesta en las autoridades como Policía, CTI de la Fiscalía, es muy complejo. Si los alcaldes no se sienten como los comandantes de Policía, difícilmente saldremos de este caos”, aseguró Quintero.

Asimismo, dijo que la falta de cultura ciudadana influye en el comportamiento delictivo que se vive actualmente.

“Las motocicletas no están identificadas, no utilizan los chalecos reflectivos, las cámaras no funcionan, no se ven patrullas de la Policía en los sectores, no hay reacción”, dijo Quintero.

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