Miguel Ángel Russo, leyenda del banquillo sudamericano, enfrenta dudas sobre su continuidad en Boca Juniors tras despertar preocupación por su estado de salud, pese a seguir activo y bajo control médico.
Boca Juniors atraviesa una de las crisis deportivas más profundas de su historia reciente, tras encadenar once partidos consecutivos sin conocer la victoria, una racha negativa que ya figura como la peor del club en competencias oficiales.
La última derrota, 1-0 ante Huracán por la tercera fecha del torneo Clausura, agudizó el mal momento de un equipo que no logra encontrar el rumbo, ni en lo futbolístico ni en lo institucional.
Desde el 19 de abril, cuando el equipo venció 2-0 a Estudiantes bajo la dirección técnica de Fernando Gago, el Xeneize no ha podido volver a celebrar un triunfo. A esa victoria le siguieron una caída ante River, la salida del técnico, el interinato de Mariano Herrón y la llegada de Miguel Ángel Russo, quien regresó al banco con la misión de enderezar el rumbo.
Sin embargo, desde su asunción el 2 de junio, tampoco ha logrado revertir la situación: seis empates y cinco derrotas es el saldo de este periodo.
La eliminación en cuartos de final del torneo Apertura ante Independiente, el reciente tropiezo en la Copa Argentina frente a Atlético Tucumán y el papel deslucido en el Mundial de Clubes, donde no pudo vencer a ningún rival (empates ante Benfica y Auckland City, y derrota frente al Bayern Múnich), han generado una creciente presión por parte de la hinchada. Los reclamos ya no se enfocan solamente en los jugadores o el cuerpo técnico, sino que también alcanzan a la dirigencia comandada por Juan Román Riquelme.
Preocupación en Argentina por la salud de Miguel Ángel Russo
Pero más allá de esto, la salud de Miguel Ángel Russo, actual director técnico de Boca Juniors, ha generado preocupación entre los aficionados del fútbol argentino. Un video reciente, captado tras la rueda de prensa posterior al partido entre Huracán y Boca (que terminó con una derrota 1-0 para el equipo xeneize), muestra al veterano entrenador con dificultad para subir unas escaleras. Esta imagen fue suficiente para que las redes sociales se inundaran de mensajes de apoyo, pero también de preocupación por su estado físico.
Aunque Russo superó un cáncer de próstata en 2017, actualmente no está enfermo. Según fuentes cercanas, el técnico se encuentra bajo control médico y continúa activo en su labor diaria con el equipo. Sin embargo, el paso del tiempo parece estar haciéndose sentir, y muchos hinchas consideran que el desgaste físico y emocional que conlleva dirigir a un club como Boca Juniors podría afectar su salud a largo plazo.
En redes sociales como Instagram, X (antes Twitter) y YouTube, se multiplican los comentarios de aliento y también las voces que piden que Russo se retire para cuidar su bienestar. Algunos lo consideran un símbolo del fútbol argentino y le agradecen por todo lo que ha dado al deporte, mientras que otros señalan que la presión de dirigir un equipo tan exigente podría deteriorarlo aún más.
Sus títulos en su carrera deportiva

Russo, de 68 años, es uno de los entrenadores más respetados en América Latina. En su carrera ha tenido tres etapas al frente de Boca Juniors. En 2007, en su primer ciclo, ganó la Copa Libertadores. Luego, entre 2020 y 2021, conquistó la Superliga y la Copa de la Liga Profesional. Su actual ciclo, iniciado en 2025, ha estado marcado por resultados negativos y una profunda crisis institucional y deportiva en el club.
Con un total de 11 títulos en su carrera como entrenador, Miguel Ángel Russo ha dejado huella en el fútbol de Argentina, Colombia (con Millonarios) y Perú (con Alianza Lima). Su legado es innegable, pero su futuro inmediato como técnico dependerá no solo de los resultados deportivos, sino de su salud y de su capacidad para seguir soportando la presión de liderar a uno de los clubes más grandes del continente.